El tratamiento de la Hiperhidrosis Palmar

De todos los tratamientos posibles, únicamente la simpaticolisis torácica superior es el tratamiento estándar y eficaz para la erradicación de esta patología. La finalidad de esta intervención es extirpar de forma endoscópica (mínimamente invasiva) los ganglios simpáticos torácicos T2 y T3, los cuales controlan la inervación simpática de las glándulas sudoríparas, vasos sanguíneos y músculos pilomotores de la piel de la cara, extremidad superior y axila.
En la vecindad se sitúa el ganglio T4, encargado del control de la parte baja de la axila. El T2 es el más implicado en la cara y extremidad superior, mientras que el T3 controla la región axilar contribuyendo también el T4.

Para llevar a cabo la simpaticolisis se eliminan los ganglios simpáticos T2 y T3 mediante endoscopia a través de un orificio de 6 mm practicado en la axila
Procedimiento

Estudio preoperatorio

La valoración biológica del paciente requiere los siguientes estudios antes de la intervención:

El procedimiento de la Simpaticolisis Toracoscópica

Se realiza bajo anestesia general, con instrumentación endoscópica. La duración de la intervención es de aproximadamente 5 minutos por cada extremidad, si bien el procedimiento anestésico-quirúrgico requiere 30-45 minutos de ocupación en quirófano. Tan sólo es necesario realizar una incisión de 8 mm en la región axilar - por cada extremidad - para poder llevar a cabo el procedimiento, y en algunas ocasiones (2%) es necesario dejar un drenaje pleural durante unas horas, a fin de favorecer la normalidad en el interior del tórax.

La estancia media en clínica es de 17 h. y el periodo de convalecencia en domicilio es de aproximadamente 8 días.

Se pueden presentar hasta un 1'5 % de complicaciones menores, tales como la caída parcial del párpado superior (0’2%), siendo raras otras incidencias: infección, pequeña hemorragia, derrame pleural, colección de aire en la pleura, dolor neurítico que en conjunto representan el 1’3 %.


Recomendaciones terapéuticas después del tratamiento


Punción percutánea

La punción percutánea se realiza bajo anestesia local con sedación. Consiste en la aplicación de radiofrecuencia mediante un electrodo específico del tamaño de una aguja, provocando una simpaticolisis a los 60 segundos desde su aplicación. Es efectiva en un 65% de los casos y requiere tan sólo unas 6 horas de ingreso.

Esta técnica puede presentar hasta un 3% de complicaciones menores, tales como la caída parcial del párpado superior o en raras ocasiones asociarse a neumotórax ( entrada de aire en la cavidad pleural ).

En la actualidad este procedimiento se indica a los pacientes que presentan criterios de contraindicación para la simpaticolisis endoscópica.